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domingo, 29 de marzo de 2009

¡Qué ganas de otoño!




Verano largo,agudo calor, ventanas abiertas, pájaros sueltos por doquier. Y el deseo de salir, de meter los pies en la vera del río, de mojarme con alguna lluvia mansa, de mirar como el atardecer se muere tan lento en la orilla del Uruguay.
¡Qué ganas de otoño!
De reconsiderar las hojas que poblaran con su alfombra esquelética las veredas que mis vecinas barren como enloquecidas. De ver esos colores tiñendo el todo que vagan en ocres y marrones impintados. Volver a ver cómo se alejan los pájaros, los nidos vacíos, la llovizna pegajosa, la noche un poco más larga, las estrellas titilando desde mucho más temprano.
Cerrar las ventanas, guardarse a mirarse, aroma a café, charla susurrante en el crepúsculo, el sol menos fuerte, la mañana con pereza. Y las ganas...eso, las ganas, las locas ganas de vivirlo otra vez, y saber que debo ver este nuevo otoño, debo entender que el invierno viejo, gastado con pasos arrachados pisará mi casa para reverdecer luego.
La vida, eso...tengo ganas de otoño para saber que sigue la vida.

viernes, 13 de marzo de 2009

Hipatía: matemática, geometría, lógica, mecánica, astronomía y filosofía en el antiguo Egipto

Queridos lectores: justo es que les aclare que no por ser mujer dedico tanta atención a mis congéneres célebres algunas y otras no tanto, no me lleva un simple afán reivindicatorio de género sino la búsqueda de la verdad, de la justicia histórica y del saber por el saber en sí mismo.
Para este fin he seleccionado, no sin mucho deambular, de la formidable biblioteca de bibliotecas que nos ofrece la web este artículo que transcribo a continuación para compartir con ustedes:


"Hipatía (370-415)



Como punto medio entre los años antes de Cristo y la era cristiana, elegimos esbozar una breve biografía de esta célebre mujer; porque en tan sólo cuarenta y cinco años de vida, dejó huellas en el paso del tiempo y en las matemáticas, la geometría, la lógica, la mecánica, la astronomía y la filosofía.

Evidentemente si hoy hablamos del cambio de los roles sociales, cuán ardua habrá sido la tarea de Hipatía, que investigó y enseñó todas estas disciplinas en el Museo de Alejandría, en una época en que realmente el propium femenino estaba delimitado por su hogar.

Nació en Egipto, en Alejandría en el año 370 y murió en el año 415 en la misma ciudad. Hija de Teón de Alejandría, un célebre matemático y filósofo de esa época que perfilará la vida y la carrera de su hija y de cuya madre no se sabe mucho.

Algunos escritores refieren que su padre quería hacer de ella un ser perfecto y que pasaba horas realizando ejercicios físicos y luego, el resto del tiempo lo dedicaba a estudiar. Muchos resaltan junto con su belleza intelectual, la belleza física de la última científica pagana del mundo antiguo.

Fue ella quien inventó el planisferio, el idómetro, el destilador de agua, diseñó el astrolabio plano ( empleado para medir la posición de las estrellas, los planetas y el sol); un aparato para medir el nivel de agua y otro para determinar la gravedad específica de los líquidos.

Entre sus más de cuarenta libros escritos, se recuerdan "Sobre el Conon Astronómico de Diafanto", refieriéndose a ecuaciones de primer y segundo grado y un tratado sobre las Cónicas ( parábolas, conos).

Pensar que con el planisferio hasta hoy se enseña geografía en las escuelas y quién diría que una mujer en el siglo IV lo puso a disposición de toda la humanidad.

Imaginemos a Egipto de esa época y más precisamente a Alejandría, ciudad cosmopolita habitada por egipcios, romanos, griegos, sirios, persas, árabes y judíos con un movimiento comercial e intelectual sin igual. Con su famoso Museo de Alejandría, centro de producción de conocimientos adonde asistían personas de Asia, Africa, Europa, para escuchar a "la filósofa", como la llamaban a Hipatía. Ella había sido instruida por su padre quien también trabajaba en el Museo (fundado por Ptolomeo, sucesor de Alejandro Magno). En dicho museo vivían muchos de los profesores e Hipatía estudió con ellos y además viajó a Atenas e Italia para perfeccionarse en filosofía. Y llegó a dirigir este Museo.

Mas fueron años complejos para los habitantes de esta ciudad, por el entorno socio-político. Hipatía, imbuida de sus ideales científicos, considerada por algunos como la primera mujer de la historia que contribuyó al desarrollo de las matemáticas; enseñando las ideas de Platón, dirigiendo un Museo que tuvo más de 500.000 ejemplares de libros a disposición de los estudiosos de las ciencias, con los cristianos conviviendo y obligando a convertirse a la fe a los que no compartían sus ideas religiosas.

Los problemas fueron in crescendo y en el año 390, el obispo de Alejandría, Teófilo, mandó a destruir todos los templos griegos y se originó una matanza. Seguía en pie todavía el centro del conocimiento, el Museo de Alejandría, hasta que Cirilo (patriarca cristiano) años más tarde mandara también a quemarlo con lo cual se perdieron conocimientos, libros, instrumentales, animales, con el consiguiente perjuicio para la humanidad.

Pero hasta ese momento, más difíciles aún fueron los años de los estudiosos que trabajaban en este centro del conocimiento, muertos algunos y perseguidos otros, si no se convertían al cristianismo.

Hipatía no escapó a este designio. Ella, que había sido la directora del Museo no estaba dispuesta a renunciar a sus ideas. Corría el año 415, Hipatía tenía 45 años, fue acusada de conspirar contra el patriarca cristiano de Alejandría y conforme a los historiadores, la buscaron, la tiraron de su carruaje, la desnudaron y cortaron su piel con caracoles, hasta su muerte..."



Fuente: http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/comunicarte/2004/agosto.html


Si la lectura de este artículo ha contribuído de alguna manera a "unir lo que está disperso" sentiré que es un buen comienzo para hacer justicia a esta mujer formidable que marcó con su hacer el camino del saber y defendió con su vida aquello en lo que creía.
Alda

sábado, 7 de marzo de 2009

Christine de Pisan o De Pizan, una vanguardista... del siglo XIV

El común de la gente asocia "feminismo", "lucha por la equidad de género" o expresiones similares con los siglos XX y XXI, muy pocos están al tanto de la batalla casi desconocida, en épocas más lejanas, de tantas mujeres que sin dejarse doblegar por las usanzas y creencias vulgares levantaron sus banderas de lucha en un mundo hostil que las ignoró, las hizo objeto de escarnio, las persiguió y muchas veces las condenó a la hoguera; "el que tenga oídos para oír que oiga, el que tenga entendimiento para entender, que entienda"

Vaya nuestro homenaje a esas mujeres recordando una de las pioneras, la humanista Christine de Pisan o De Pizan nacida en Venecia en 1364. Poeta y prosista, su obra que comienza siendo un lamento por el amor perdido al quedar viuda a los 25 años, alcanza una popularidad que le permitie el sustento de su familia. De la tristeza y el lamento su prosa se transforma, se renueva y se torna transgresora; para aquellos tiempos, el sólo concebir la existencia de otro ser pensante y racional que no llevase pantalones implicaba una ruptura absoluta con los códigos éticos, sociales y aún religiosos (sin ánimo de levantar polvareda sería muy interesante abrir una línea de investigación sobre el papel del cristianismo, por ejemplo, en la conformación de las sociedades patriarcales...)

Sus obras en prosa defendiendo a las mujeres incluyen, entre otras, "Epístola al dios del amor", escrita para oponerse a las actitudes cortesanas con respecto al amor, "La ciudad de las damas"", relata acciones de mujeres heroicas, "La visión de Christine"", "Canción en honor de Juana de Arco"

Pero para hacerle homenaje no basta recordar su biografía o los títulos de sus obras, el verdadero homenaje está en conocer y difundir su pensamiento, "los que sepan leer que lean...", cuánta profundidad hay en las palabras de este fragmento que rescato de "La ciudad de las damas":

"Si fuera costumbre mandar a las niñas a la escuelas e hiciéranles luego aprender las ciencias, cual se hace con los niños, ellas aprenderían a la perfección y entenderían las sutilezas de todas las artes y ciencias por igual que ellos... pues... aunque en tanto que mujeres tienen un cuerpo más delicado que los hombres, más débil y menos hábil para hacer algunas cosas, tanto más agudo y libre tienen el entendimiento cuando lo aplican.
Ha llegado el momento de que las severas leyes de los hombres dejen de impedirles a las mujeres el estudio de las ciencias y otras disciplinas. Me parece que aquellas de nosotras que puedan valerse de esta libertad, codiciada durante tanto tiempo, deben estudiar para demostrarles a los hombres lo equivocados que estaban al privarnos de este honor y beneficio. Y si alguna mujer aprende tanto como para escribir sus pensamientos, que lo haga y que no desprecie el honor sino más bien que lo exhiba, en vez de exhibir ropas finas, collares o anillos. Estas joyas son nuestras porque las usamos, pero el honor de la educación es completamente nuestro. "

(Fuente:http://www.epdlp.com/escritor.php?id=3001)

Sólo agregaré que estas palabras de Christine bien podrían ser pronunciadas hoy en cualquier tribuna y sin duda, serían aplaudida por su profunda vigencia!!
Alda

Feliz día mujeres: mi cuento es mi regalo.

UNA MUJER AZUL.

Se vistió de azul con el aire de la tarde, se puso en el rostro una sonrisa azul que hacía juego con sus ojos y salió a rivalizar con el aire que, ese día se había vestido del mismo color.
Era una mujer que había nacido otra vez, nacía como lo había hecho otras veces, sólo que en las otras la habían perseguido colores más apagados. Colores y mujeres se llevan de la mano quizá por aquello de que son de sexo diferente, pero sí que se llevan, nadie como una mujer para saber usar y disfrutar del color, nadie como una mujer para poder nacer y designarse un color. En el color está la vida, quizá sea por eso, quizá por eso eligió para ese día el nacimiento en azul, azul mar, azul cielo de verano, azul maíz de los aztecas, azul viento ligero, azul pájaro increíble, azul lluvia sabia de montaña insospechada, azul de mujer viva.
Era una mujer viva, estaba plena en este nuevo nacer y por eso el azul para disfrutar de su tono, sólo en ese tono mágico el nuevo nacimiento.
Nació en azul y salió a disfrutar en la calle con la brisa, las personas la miraron y entendieron y por eso, nadie se asombró que se sentara en la última banqueta del bar y pidiera una copa de vino azul; la bebió de un solo sorbo y entendió que el color la vestía ahora de adentro hacia fuera, que es la verdadera manera de vestir la vida. Entendió que el color le daba la capacidad de elevarse por sobre las cosas y las gentes, entendió que dominaba los pasos de su cuerpo y que estos, podrían ir en cualquier dimensión que lo deseara porque sus deseos eran azules.
Y eligió elevarse, por esa ansiedad de pájaro que todos los humanos tenemos y envidiamos, y entonces…voló.
Se hizo jirones su vestidura azul, la caballera onduladamente azulina se le enredó con el aire puro y siguió en ascenso y le fue quedando el cuerpo tan azul como el infinito y siguió subiendo.
Perfiló las puertas del eterno misterio del tiempo, puedo ver la entrada de los sueños humanos, alcanzó a vislumbrar las fantasías de todas las épocas y cuando comenzó a pensar que puerta abriría primero, miró hacia abajo y vio lo profundo del mar que es, eternamente azul.
Fue sólo ese mágico instante en que dura la vida lo que decidió que ella, azul mujer de azules harapos, de cabellera suelta en hondas azulinas, lo pensara y lo decidiera…bajó precipitadamente hasta la molécula azul de agua que la llevó hasta el fondo de corales y hojarascas marinas, se sintió arrastrar, se sintió sumergida hasta el alma, sintió la fuerza y el rugido del dios eterno y marino, sintió la posesión y entendió que en el fondo del mar, encontraba la primera forma, la única, la eterna, y ya no deseó más, ya no quiso ser otra cosa y, jugando a ser sirena, se dejó llevar y poseer, mujer al fin, su azul de ese día era el azul de la vida.

Malu, otoño de 2005.

miércoles, 4 de marzo de 2009

"Liberté, Egalité, Fraternité", ¿cuestión de género?

Desde que el triple lema de la Revolución Francesa, recogiendo la esencia de movimientos e ideologías precedentes, conmoviera las instituciones del Antiguo Régimen y se proyectara como el motor de las revoluciones liberales que conmovieron al Viejo y al Nuevo Mundo proclamando que todos los hombres debían gozar de igualdad jurídica, libertades y derechos políticos en una sociedad marcada por las diferencias extremas, los privilegios, la ausencia de libertades y signada por el absolutismo monárquico, la mitad de los pobladores del planeta comenzó un lento pero progresivo andar hacia la conquista de "Liberté, Egalité, Fraternité"...
La mitad de la población del planeta se agitó con estas reivindicaciones y, paulatinamente, fue conquistándolas... ¿qué pasó con el resto de los habitantes de este mundo?. Simplemente que eran mujeres... Y la gran mayoría de aquellos que se decían liberales y actuaban al influjo de las Nuevas Ideas llevaban en sí el mismo germen del absolutismo de los monarcas y nobles de la época pues sólo reclamaban libertades y derechos para su género desconociendo que el género humano es uno y único...
Una de las contadas voces que se alzaron en aquella época contra la intransigencia de aquellos pretendidos "liberales" fue la del político, matemático y filósofo francés Jean Antoine Condorcet quien abogó por corregir las incongruencias de una revolución que no le hacía honor a su esencia, defendió los derechos de la mujer (también los de los perseguidos girondinos moderados durante la Época del Terror lo que a la postre le costará la vida) pues él comparaba el estado de los derechos de las mujeres de su época con el de los esclavos.Su obra más trascendente "Bosquejo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano", escrita en el exilio a fines del siglo XVIII reclamó el reconocimiento de los derechos de esa otra mitad del género humano.


Les transcribo citas textuales de Condorcet sobre el tema así como la fuente bibliográfica:



"El hábito puede llegar a familiarizar a los hombres con la violación de sus derechos naturales, hasta el extremo de que no se encontrará a nadie de entre los que los han perdido que piense siquiera en reclamarlo, ni crea haber sido objeto de una injusticia.
(...) Por ejemplo, ¿no han violado todos ellos el principio de la igualdad de derechos al privar, con tanta irreflexión a la mitad del género humano del de concurrir a la formación de las leyes, es decir, excluyendo a las mujeres del derecho de ciudadanía? ¿Puede existir una prueba más evidente del poder que crea el hábito incluso cerca de los hombres eruditos, que el de ver invocar el principio de la igualdad de derechos (...) y de olvidarlo con respecto a doce millones de mujeres?"
Condorcet
"Essai sur l’admission des femmes au droit de cité", 1790
en PAULE-MARIE DUHET
Las Mujeres y la Revolución
Barcelona, 1974 Ed. Península



"El hábito puede llegar a familiarizar a los hombres con la violación de sus derechos naturales, hasta el extremo de que no se encontrará a nadie de entre los que los han perdido que piense siquiera en reclamarlo, ni crea haber sido objeto de una injusticia.
(...) Por ejemplo, ¿no han violado todos ellos el principio de la igualdad de derechos al privar, con tanta irreflexión a la mitad del género humano del de concurrir a la formación de las leyes, es decir, excluyendo a las mujeres del derecho de ciudadanía? ¿Puede existir una prueba más evidente del poder que crea el hábito incluso cerca de los hombres eruditos, que el de ver invocar el principio de la igualdad de derechos (...) y de olvidarlo con respecto a doce millones de mujeres?"
Condorcet
"Essai sur l’admission des femmes au droit de cité", 1790
en PAULE-MARIE DUHET
Las Mujeres y la Revolución
Barcelona, 1974 Ed. Península




Una gran luchadora en esa época convulsionada que abogó por los derechos de la mujer y fue guillotinada a causa de su lucha fue Olimpia de Gouges quien publicara en aquellos lejanos tiempos de 1791 la "Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana" de la que transcribo un fragmento textual de la fuente consultada:




(...) "Las madres, las hijas y las hermanas, representantes de la nación, piden ser constituidas en Asamblea Nacional. Considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una solemne declaración los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer (...)"


Como antecedente próximo a la causa de Olimpia se lleva las palmas la española Josefa Amar quien elevó su voz buscando casi inútilmente que décadas antes de la Revolución Francesa se pensara en la instrucción apropiada para las mujeres, atisbando incluso la posibilidad de ... ¡la educación física y moral!!! Su pensamiento se concretó en dos libros "Importancia de la instrucción que conviene dar a las mujeres" y "El Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres"







Queridos visitantes, tengo material en proceso que deseo compartir con ustedes en próximas entregas, si desean visitar una de las fuentes de este trabajo visiten: http://www.aldeaeducativa.com/especiales/Default.asp?Which=5.
Nos "vemos" muy pronto con un tema cuya vigencia tiene más años de los que realmente pensábamos...

Nosotras las mujeres.

Juana, la poetiza uruguaya quizá más renombrada en el siglo pasado tuvo que trangredir reglas. Para hacerse famosa tuvo que hacerlo. Lo hizo con poemas, muchas otras con la pluma también se hicieron transgresoras y se hicieron conocer. Dejaron las cacerolas, depusieron la tarea de ser sólo un útero viviente y fueron enfermeras, bibliotecarias, médicas, científicas, periodistas, escritoras, poetas...o monjas.
Y sí, ningún rol de eso era para nosotras, tampoco el de enseñar lo era. Hasta que notaron que era tarea menor, no de menores que eso es otro cantar. Tarea menor mezclarse con los niños y soportar sus llantos y sus berridos. Debe de haber descansado en alguna voluntad política. Y más o menos lo mismo sucedió con la enfermería. Lo más sucio y menos remunerado seguro que lo hacemos mejor.
Pero con las poetas es otra cosa, ésas en la época de la Sagrada Inquisición, seguro que las quemaban vivas. Porque una cuando delira en verso, libre o rimado, los versos trangreden el lenguaje, se sacan astillas con los sueños, se meten con todas las fantasías, erotizan, son locos, sacuden prejuicios, los versos van más allá de todas las transgresiones.
Estoy segura que mucha poetiza tuvo que sufrir miradas sospechosas aún hace poco años. El recuerdo de Marosa Di Giorgio viene a mi mente. Un día voy a contarles la historia de cómo la conocí y de quién era para los salteños Marosa antes de ser tan famosa. Claro porque también es eso: si una se hace inefablemente notoria, bueno, ahí capaz te perdonan algo. También es otro cantar si una se hace famosa liberando locuras en verso o con un rostro y un cuerpo de Eva renacida en Barbie...Son cosas diferentes, la sociedad entiende que una moderna Eva- Barbie es menos peligrosa que una erótica Marosa incomprensible.
Y por qué todo esto?
Porque el 8 de marzo nos asignaron un día: El día internacional de la mujer.
Y hoy no voy a poner ninguna imagen, ni siquiera un lindo video.
Hoy soy yo acá con ustedes, tecleo y pienso en los millares de abuelas que nos precedieron sin gozar del sexo, sin poder votar, sin poder liberarse económicamente y hablando después del marido si él lo permitía.
Hoy sin imagen para mí: recordar a mi abuela, una tana que era capaz de levantar una chacra con sus manos, parir hijos y mantener una familia y nunca supo que fue mi abanderada del feminismo.
Hoy sin fotos, sin videos, un brindis, largo y sostenido por la represión ejercida por el patriarcado para que nunca más, por las mujeres que todavía soportan vejaciones y malos tratos, por las que aún no pueden y por las que se creen que ya son libres y son esclavas de un mercadeo cotidiano e insano.
Para todas nosotras mis palabras de esta noche.
Salud mujeres del mundo, hoy comenzamos a brindar por nosotras, terminaremos tarde en la madrugada del ocho de marzo. Si nos dejan, y si no nos dejan: también.

martes, 3 de marzo de 2009

Marzo: mes de Juana de Ibarbourou




"Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece"







Juana de Ibarbourou, Juana Fernández, Juana de América...




Ardiente, tierna, vital, ensoñadora, fresca, salvaje, exquisita, enamorada de la vida, humilde y orgullosa, sensible y agresiva, alegre y nostálgica, sensual y romántica, recatada y transgresora, tímida y audaz, Juana encarna un prototipo de mujer por excelencia que deja huellas por donde camina.
Nacida en Melo en los últimos años del siglo XIX (unos fechan su nacimiento en 1892, otros en 1895) su Cerro Largo natal la modeló tan agreste como él, con barro de horizontes amplios, cielos límpidos y pampas infinitas pero también la tiñó con sus frescas auroras y lánguidos amaneceres, le dio el trino de sus pájaros y el susurro de las hojas en simbiosis con el fragor de las tormentas desatadas en aquellos casi desolados pagos tan lejanos al fru frú de la citadina Montevideo.
Su alma se templó recitando versos debajo de un parral con el eco de las caballadas de Aparicio llamando a revolución; tal vez su espíritu se impregnó de la bizarra rebeldía saravista en las tertulias hogareñas cuando el caudillo visitaba a la familia, tal vez el destino quiso a un padrino de lanza en ristre darle una ahijada de pluma exquisita y comprometida con su género, como él lo estuvo con la causa de los derechos cívicos de su pueblo...





Rescaté para compartir uno de sus poemas que a mi juicio la retrata en toda su dimensión femenina y poética




LA HORA

Tómame ahora que aun es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aun es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.

Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso mas tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aun es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no màs tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?



lunes, 2 de marzo de 2009

Marzo un mes especial...




Para nosotros en esta parte del hemisferio sucede que nos bebimos la última gota de verano y se no aproxima esa bella estación que ofrece el puente entre el invierno y el estío. Sucede que se acaba más pronto el día, que se nos alarga la noche, que se vienen las hojas, que se nos pueblan los colegios, que se llenan de niños los espacios educativos, que todo va tomando un colorido que no es veraniego, ni es invernal, es simple y sencillamente otoño.
Miremos, observemos, y dejemos que nos llene la piel con esa especie de melancolía que no llega a la nostalgia, que invita un poco a reflexionar y que nos refresca el aire de las noche, va haciando más brillante la mañana y nos apetece un poco más el sueño mañanero.
Vivamos intensamente el otoño.

Puerta

Puerta
Enrique Medina