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sábado, 29 de octubre de 2011

Los procesos de formación virtual: Realidad aumentada


En un encuentro de especialistas, convocados por  La Revista América Learning & Media, se analizaron los procesos de formación virtual y sus aplicaciones concretas en empresas, gobiernos y universidades. Daremos una síntesis de los resultados.
El conjunto de tecnologías que permiten la suma de datos e información, generados virtualmente, y que permiten generar elementos virtuales (con los cuales se puede interactuar) en un entorno real  se denomina Realidad aumentada.  Aunque aún parece de ciencia ficción, esta tecnología ya existe y está  próxima a popularizarse en el corto plazo. Los proyectos de  e-learning  y m-learning no son ajenos a la misma, así como aparece ya revolucionando el marketing móvil y la publicidad digital. Se asegura que en unos 5 años, llegará al público global.
“Hay que olvidarse de los mundos virtuales, la realidad aumentada muestra una mayor capacidad de convertir una plataforma en una experiencia increíble para los usuarios finales”, sentenció Craig Weiss.  La profesor y consultora vinculada a la firma argentina Net- Learning, Dolors Reig, señala que la realidad aumentada superpone datos desde la web a la realidad, y normalmente a través de dispositivos móviles se aplica al e-learning.  “Su marco es un movimiento general hacia el aprendizaje que se produce en situaciones reales. Post-digitalismo (un mundo en el que lo virtual y lo real son cada vez menos distinguibles), geolocalización, telefonía móvil y juego, son conceptos y tecnologías asociados a esta nueva tecnología”, define la experta en comunidades, redes sociales, social media, tendencias web e innovación social y educativa.
Para Gustavo Sanabria, director de la empresa argentina IGS, “la tecnología de realidad aumentada permite optimizar el grado de aprendizaje en la formación. Se consiguen diferentes resultados en su uso. Por un lado, lo primero que se obtiene es el aumento en la atención por parte del usuario, a partir de la innovación que esta tecnología brinda. En segundo lugar, el hecho de que el usuario no deba distraer su mirada del objeto que está estudiando o analizando, para leer un instructivo o ver un vídeo o guía; hace que el grado de error disminuya y permita que la formación pueda desarrollarse en el lugar de los hechos, no sólo en forma teórica en un aula”, explica el ingeniero.
Su uso aporta muchas ventajas, sobre todo cuando la asociamos al concepto de mobile learning”, asegura Marcello Rinaldi. “Hoy en día cuando pensamos en m-learning pensamos en recibir un contenido en nuestro smartphone. Desde hace años existen otras tecnologías que muy pronto, gracias a la reducción de su precio, se convertirán en elementos básicos de cualquier sistema de formación. Me refiero a dispositivos ‘head mounted’ que permiten ver la realidad alrededor pero ‘mejorarla’ con información que el sistema digital nos proporciona. Y hay organizaciones que ya están usando este sistema para potenciar su formación”, advierte.
Carlos Alberto Catalina Ortega, responsable del área de Realidad Virtual y Aumentada del Instituto Tecnológico de Castilla y león, destaca que la aplicación de la realidad aumentada en proyectos de e-learning es una herramienta con posibilidades ilimitadas. “Esta tecnología puede ampliar el tipo de formación que se realizar online o completar la formación presencial”, comenta.
 Fuente: La revista America Learning & Media (www.americalearningmedia.com)

domingo, 23 de octubre de 2011

Redes sociales: ¿qué muestran?

Me he detenido a pensar en varios artículos que analizan las redes sociales, ese fenómeno que ha impactado en casi todos nosotros de una u otra manera. Puedo colocar aquí diversos artículos para analizar su contenido, su forma y hasta lo que de ellas se dice. Sin embargo me decido por divagar con ustedes un poco de lo que pienso, un poco de lo que leo...porque las aristas son diversas y no habría que descartar ninguna, aunque eso amerita un ensayo. No es mi intención abarcar la forma de un ensayo pero sí en pensar que quizás las Redes Sociales remplazaron muy bien al sistema de chat de fines de los 80 principio de los 90. Cuando llegó la forma de chat a ser moneda cotidiana en los hogares que podían tener el acceso a Internet, las personas nos maravillamos de esa nueva forma de comunicación. Como en su inmensa mayoría los mismos eran escritos, se habló de que el lenguaje escrito sustituía por primera vez al hablado desde que se universalizó el teléfono. No hablábamos entonces de esos lenguajes emergentes que iban surgiendo para poder chatear más rápido: íconos, uso inadecuado de consonantes, y otros fenómenos propios de la necesidad de que los dedos corrieran rápido sobre el teclado. Pero el maravilloso chat fue decreciendo con programas como Skype o el mismo MSN que incorporó la voz y entonces, preferimos volver a la comunicación oral. Cuando irrumpen las Redes sociales volvemos a escribir: en la forma 2.0, todos participamos y colaboramos, aprobamos o etiquetamos, todos somos parte de la cosa...pero también podemos poner fotos y vídeos, sonidos, al fin esta comunicación es mucho más asertiva, colaborativa y completa que cualquier otra. Se estudian las Redes Sociales como forma de comportamiento en la vida virtual, se estudia la forma en que las personas se relacionan en ellas y también se habla que un perfil o un muro en las mismas es una forma de presentación de la persona. Es bueno ver como personas tímidas se atreven en las Redes a mostrar, etiquetar, afirmar o desaprobar. Sin dudas merece un estudio más formal que esta simple interrogante. Las Redes Sociales han ganado de tal forma la vida de nosotros que aún en este espacio donde la Brecha Digital sigue existiendo y mucho, los celulares ya necesitan tenerlas para ser más vendibles, en un mercado donde esas exigencias son costosas, las personas las pretenden. No es un cuestionamiento, no vale cuestionarse nada que las nuevas tecnologías hacen porque automáticamente será negado o sospechoso de ser algo inadecuado. Simplemente me pregunto si no valdría la pena investigar más hasta dónde podrían servirnos estas Redes en beneficio de los ciudadanos. Sigo insistiendo en que quizás sería muy valioso hablar de la ciudadanía digital a partir de los 8 o 9 años como una obligación para gozar de los derechos.

Puerta

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Enrique Medina